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Sr. Quijano:
Su último correo es mucho más civilizado y hubiera sido la forma correcta de empezar la comunicación, si el común denominador de las partes es la protección ambiental de la zona, no habrá ningún problema.
Antes de cerrar el acceso del lado sur, se pusieron dos tranqueras y se repartieron 4 duplicados entre quienes venían de Chiclayo a practicar pesca deportiva o fueran amantes de la naturaleza. Lamentablemente (no digo que ellos) alguien terminó robando los candados, al poco tiempo empezaron, disculpe el término, invasiones (en un lugar tan amplio y natural, no es necesario poner cada 50 metros una caña y sembrar hitos a lo largo de muchas hectáreas), y posteriormente me intentaron asaltar, mientras todo esto, continuaba la pesca ilegal de chinchorro en el área.
Por eso el bloqueo es temporal hasta que halla un cuidado efectivo de toda la zona intangible. No se trata de un hotel, sino de un albergue ecológico autosostenible, con capacidad muy limitada para que no implique impacto ambiental y la mayoría de alimentos, pescados y mariscos se pueda suplir con lo que cultivamos y pescamos aquí (pesca puramente selectiva, sólo para el consumo in situ, nada se comercializa).
El albergue no funcionará como tal hasta que pase el Niño, que
aparentemente habrá este verano y en el interín se recopila y recopilará material audio visual de la biodiversidad en el área para que quien venga, sea conciente de que hoy en día es una suerte poder disfrutar de lugares de esta naturaleza sin cambiar en el tiempo y crear conciencia de que en estas épocas es tan fácil hechar a perder
un lugar exponiéndolo en internet, que la filosofía de Punta Luna es de reserva, mas no de exposición, movidos por el viento.
Es aparente que hay coincidencia en varios factores, es cuestión de conversar y hacer lo mejor por la zona.
Saludos,
Fernando Paraud
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