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| Artículo en línea - La Herradura (segunda parte) |
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La Herradura
Los inicios de los aņos 70's fueron los más famosos y con el advenimiento de la "pita", la playa se hizo más segura y popular. El Chino Malpartida, Claudio Reyes, Alan Sitt, quien una vez después de una fuerte caída tuvo que ser rescatado en helicóptero, Miguel Tudela, Sandro Testino, Wayo Whilar, Fernan Ortiz de Zevallos, el "Negro" Luis Cordero, Ricardo Bouroncle, Mañuco Málaga, Gino Sangalli, quien iba en moto, pero una vez tuvo un final trágico al caer al mar en una curva del serpentín y desaparecer en la aguas, el "Flaco Barreda", Sergio Barreda, quien sufrió una rotura de cuello al salir por la tercera sección al caerse en la orilla, estaban presentes cada vez que había una crecida, y en la mitad de esa misma década se encontraba un nuevo grupo de tablistas que destrozaban la Herra; Milton Whilar, Herbert Fiedler, Wayo y Tato Gubbins, Lucho Rojas, los Hnos. Mujica, Raúl Calle, y muchos otros buenos tablistas más que hicieron de la Herradura su casa, llegando a conocer la rompiente como la palma de su mano y destrozar las olas en una forma impresionante. Hasta hoy no se ve correr a nadie La Herra como ellos lo hacían. En esa media década también se realizaron unos eventos, 4 en total, y fueron ganados por Sergio Barreda, Herbert Fiedler, Milton Whilar y Raúl Calle. Los eventos eran difíciles de realizarse por la lejanía del point desde donde se colocaban los jueces. Se colocaba a un veedor cerca del point con walkie talkie para transmitir quién se encontraba en ola, los jueces tomaban nota desde el Club Samoa, el cual siempre se mostró muy colaborador cada ves que realizábamos un evento allí. Después del campeonato disfrutábamos de la hospitalidad del Samoa con un delicioso cebiche y una cerveza. Raúl Risso, fue junto conmigo uno de los principales promotores de los eventos realizados allí. Teníamos que esperar una buena crecida y avisar por radio 99 fm, que el evento se llevaría a cabo. Por la dificultad en realizarlo nos veíamos obligados a hacerlo invitacional y no abierto, y a veces teníamos algunos problemas con tablistas no invitados y que sentían que tenían derecho a intervenir. Solucionamos el problema haciendo una lista especial de alternos en caso un invitado no se presentara a tiempo.
Con el tiempo surgieron otros problemas para realizar campeonatos y era el del uso de la rompiente durante una crecida, todos querían correr la Herradura y dejamos de realizar los eventos en consideración a todos los tablistas que cotidianamente corrían allí. Los torneos en la Herra no se realizaron nunca más.
Para correr la ola, uno tiene que ser experto a pesar de la pita y todos los implementos modernos de seguridad. Las olas antes de la "famosa pista", gran obra del alcalde Pablo Gutiérrez a inicios de los 80's, eran enormes, perfectas y tubulares, he visto en el point y he tomado fotos a tablistas que las olas eran fácilmente tres a cuatro veces su tamaño. Desde el point, ves como entra la serie. Se ve que el horizonte desaparece y se vienen unos tumbos que te paran los pelos, al acercarse a la roca de la punta, estos se paran, chupan toda el agua del fondo, ves las rocas y te lanzas prácticamente en seco. Te correrás la ola de tu vida si lo logras y el rush de adrenalina por el cuerpo te hará temblar y querer ir por más. Durante un tiempo el riesgo era grande y no se pensaba en otra cosa que mandarse y tomar la posición más cerca de la roca, era una pelea insana por ella. Entre Rojas, Milton, Fiedler, Mujica, Gubbins y Calle era imposible, todos tenían una remada que te ganaban el puesto y sólo te quedaba irte a la segunda o tercera sección para correr algunas olas. De todas maneras estas secciones también eran impresionantes.
A mediados de los aņos 80 recibí una llamada por teléfono del "Gorilon Bejarano", quien era un asiduo local de la Herra, y me comunicó que el alcalde Pablo Gutiérrez, estaba dinamitando el cerro, había llevado bulldozers y empezado a construir una pista al borde del acantilado. Obviamente al poco rato hubo una protesta general de los tablistas ante la Municipalidad de Chorrillos, vino la televisión, los diarios se ocuparon del asunto y Gutiérrez muy suelto de huesos y de lenguaje manifestó que los "blanquitos" que corren olas no iban a interrumpir la construcción de una pista que el pueblo pedía y que por favor le enviáramos cartas de protesta por que necesitaba mucho papel higiénico en la Municipalidad. La Federación de Tabla intervino en el asunto, se puso en contacto con la Marina para tratar de impedir la obra que destruiría la rompiente, pero, nada se pudo hacer, eran otros tiempos y Chorrillos podía hacer lo que buenamente deseaba con sus playas y olas. Tal era el afán de protagonismo de este alcalde que trató de continuar las pista de la Costa Verde, a través del Regatas Lima, unirla con la Herradurrra y continuar hacia la Chira y Villa, una obra descomunal que desbalanceaba el presupuesto Municipal. Nunca pudo realizar la obra, el Regatas se opuso, a pesar que Gutiérrez botó la pared que separa el Regatas de la playa Pescadores, y tuvo una oposición general de tablistas y hasta del gobierno. Al final nadie lo quiso apoyar, se le acabó la plata y terminó por destruir la Herradura. La pista inconclusa, la playa llena de piedras gracias a la voladura del cerro, la destrucción del Club Samoa (gracias al embalse creado por la voladura del cerro), quedan como mudos testigos de los que es esta playa ahora. Como cosa contradictoria, durante una crecida, unos soldados fueron enviados a la Herradura para hacer maniobras, de alguna forma estos calleron al mar y fueron a parar cerca del point y estaban casi por ahogarse, había unos tablistas corriendo el point, entre ellos el Chato Rojas quienes los salvaron. Gutiérrez premió luego el arrojo de estos héroes "blanquitos".
Gracias a la gran "obra", la ola perdió radicaleza, las piedras crearon como una barrera subterránea cambiando el fondo natural que le quitó su velocidad y tamaño temerario de otras décadas, pero, aún así, La Herradura es una ola para expertos. En una buena crecida sur puede alcanzar hasta los 4 metros en el point y la ola entra con mucha fuerza y bastante parada, aún es la más radical de este sector de Lima, por eso, cuando se "pone" hay casi un centenar de tablistas en el agua esperando poder tirarse en uno de estos tubos y pasar una sesión inolvidable temprano en la mañana antes de ir a la uni o al trabajo o tarde por la tarde sin viento y mirando hacia una tibia pero bella puesta de sol ya que revienta en invierno y con crecidas del Sur. También en verano, durante alguna crecida "Norte" le entran olas bastante buenas y cerraditas.
Hoy día hay gran cantidad de tablistas nuevos que corren esta playa cada vez que crece con los tablistas de antes. Allí podemos ver a Jose Shiaffino, Cacatúa, Carlos, Diego y Gonzalo Velarde, Wawa Parraud, Magoo de la Rosa conjuntamente con Alvaro Malpartida, Gabriel Villarán, Sebastián de Romaña, Coco Fernández, Mario Escurra y otros rompiendo las olas. Según el nuevo alcalde, se promete hacer un malecón, limpiar la playa de las piedras, asfaltar la pista, resstrucurar los restaurantes y baños públicos y hacer de ella una playa ejemplar como era antes. En el taller de Wayo Whilar, existen unos murales y fotografías de la Herradura como era en antaño, ojalá se hubiera preservado ese estado natural. De todas formas las olas siguen y los tablistas las disfrutan.
Pepe Whilar
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