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" Viajando alrededor del centro de la tierra. Ecuador "
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Me bajé del avión en el aeropuerto de Quito como a las 11 de la noche, previamente hicimos escala en Bogotá y nos revisaron a todos los pasajeros de arriba a abajo y por los costados.
Felizmente en el aeropuerto quiteño había una caseta de información turística en donde me recomendaron un pequeño albergue en la parte "moderna" de la ciudad; $5 la noche con desayuno incluido y el uso de Internet el tiempo que quisiera. Me pareció bien y tomé un taxi hacia ese lugar, el taxi me costó como $3; antes de la dolarización y el derrocamiento de Mahuad, 10 mil sucres aproximadamente. Llegué a Ecuador con un poco más de $50 en el bolsillo y sentía que tenía una fortuna. Era increíble lo barato que era todo y lo amable de las personas. Ya en el albergue me bañé y me fuí a dormir, pues me sentía cansadísimo. A la mañana siguiente, después del café con leche y las tostadas con mantequilla y mermelada fuí a llamar por teléfono, primero a Lima, avisándoles que muy pronto este viaje terminaría, lo cual era una pena, y después al padre Marciano, un antigüo amigo de la familia y que tal vez podía alojarme. Total el padre Marciano estaba en Francia, y regresaría a Ecuador en varios meses. No importaba, aquel día era precioso: sol, cielo azul, una ciudad pequeña, limpia y de gente muy amable. Así que a caminar se había dicho; regresé al albergue a recoger mi cámara de fotos y la dueña me dio las indicaciones necesarias para llegar al centro en autobús. Así que me subí al autobús y me dirigí hacia allá.
Siempre me gustaron los mercados, al menos este tipo de mercados que también podemos apreciar en el Perú, porque deben de ser unos de los pocos lugares en el mundo actual en los que pueden congregarse tantas personas diferentes e interactuar pacíficamente y porque son los únicos lugares en los que he podido encontrar relaciones humanas (en todo el sentido de la palabra) tan densas e intensas. Estaba feliz y deseando que la novia que dejé en el Perú pudiera estar allí viviendo todo aquello conmigo.
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